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Se ha escrito un crimen

En la mente de un pirómano

En "Se ha escrito un crimen" hablamos de pirómanos con nuestros habituales colaboradores Rafael Alcaraz y Carlos Bassas y con la ayuda del profesor de la Univeresidad de Valencia, José Gil Martínez.

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El juicio que se lleva a cabo en Madrid contra un guardia civil acusado de provocar 20 incendios forestales en tan sólo 14 días en el verano de 2013 en la Comunidad de Madrid, nos ha llevado a preguntarnos en "Se ha escrito un crimen" cómo es la mentalidad de un pirómano como el se juzga y que llegó a afirmar en la primera sesión del juicio que entró en un círculo del que no podía salir porque le excitaba.

El profesor universitario y psicopedago, José Gil Martínez afirma "que un pirómano es una persona que experimenta excitación y placer hasta el punto de que algunos han llegado al orgasmo". Añade que "tienen un problema de control de los impulsos al que hay que añadirle o un trastorno de pesonalidad, algún ligero de retraso o un trastorno clínico como la depresión".

Son trastornos subraya que se dan desde pequeños y se gestan con el tiempo. "en la infancia, les gusta quemar las sábanas de su madre, las muñecas de su hermana y cuando son mayores los de alrededor lo sabían porque no aparece de repente". Además, asegura durante al conversación que "les da igual quemar un bosque, un contenedor o una moto, sólo depende de donde vivan".

Aún así el especialista ha querido dejar claro que "no hay tantos, hablamos de unos 500 en España" y es que la mayoría de las veces se confunden con los "incendiarios". Tanto Gil Martínez como el médico forense Rafael Alcaraz y el escrito Carlos Bassas han querido diferenciarlos de esas personas que provocan fuegos por algún motivo en concreto como ocultar pruebas. En este caso aseguran "son plenamente conscientes y responsables de sus actos".

Rafael Alcaraz reconoce que "un cadáver quemado es un prolema pero aún así a veces guarda muchísimas evidencias de heridas, intoxicaciones o contusiones". Añade que "a veces se demuestra con relativa facilidad que un incendio se ha provocado para ocultar un cirmen".

En "Se ha escrito crimen" se ha analizado "la fascinación que a todos nos provoca el fuego", remarcaba el escritor Carlos Bassas y cuestiones como aseguraba nuestro invitado "que la piromanía se puede controlar" y "se da más en hombres que en mujeres".

 

 

 

 

 

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