REHABILITACIÓN CASCO VIEJO
La mala conservación de los edificios con estructura de madera incrementa el riesgo de incendio
El riesgo de incendio crece cuando el edificio está en mal estado de conservación, pero en algunas comunidades del casco viejo también el agua, y es que el río Zapardiel que trascurre por el subsuelo de la almendra, provoca serios daños en sus estructuras de madera.
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El incendio que se desató el sábado pasado en un bloque de viviendas de la Calle Herrería ha vuelto a poner de nuevo el foco en la rehabilitación que requieren muchas de las comunidades de vecinos del barrio más antiguo de nuestra ciudad. Entre los desplomes y desalojos que se dan periódicamente, destaca el derrumbe en marzo del año pasado del techo del bar Botanic de la Zapa, que provocó heridas a una decena de personas. En este barrio casi el 60% de los edificios tienen estructura de madera y de los 825 bloque que allí se levantan, 425 tienen más de 50 años, y algunos incluso el doble. Además, el 70% de las comunidades de vecinos no tiene ascensor.
Según un estudio realizado el pasado año por una consultora, unas 140 comunidades necesitaban entonces una reforma urgente. Ensanche XXI es quien se encarga de recoger la documentación exigida para solicitar las ayudas a la rehabilitación, pero uno de los problemas es que todo el dinero de las obras lo tienen que adelantar los vecinos, y en algunas comunidades no llegan a la decena. Así las cosas, los arquitectos llevan tiempo reclamando recuperar la ARICH, la agencia de rehabilitación integral del casco histórico para parar la decadencia de este barrio.
Hablamos con Enrique Ugarte, arquitecto del estudio MIM arquitectos en la calle Pedro de Asúa de Gasteiz