Lengua de signos
Carolina Otaola: ‘Mi hija está aprendiendo 3 lenguas: la de signos, euskera y castellano’
EITB MEDIA
Se celebra el Día Nacional de las Lenguas de Signos. Un día para visibilizar y sensibilizar a la ciudanía sobre las dificultades que sufren las personas sordas o con dificultades auditivas a la hora de comunicarse.
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Bajo el lema 'Personas sordas libres para elegir, personas sordas libres para signar' se celebra el Día Nacional de las Lenguas de Signos. El objetivo de este día es difundir entre la sociedad la utilidad y el valor de la lengua de las personas sordas. Y para ello, Arabako Gorrak y Aspasor Asociación de Padres y Amigos de las Personas Sordas de Álava han organizado varias actividades en Vitoria-Gasteiz.
Una visita guiada turística, un mini taller de signos e iluminación de edificios públicos como el kiosco de la Florida o la casa consistorial del Ayuntamiento son algunas de esas actividades. En Radio Vitoria hemos charlado con Ritxar Pérez Santos, presidente de Arabako Gorrak y Carolina Otaola, miembro de la junta directiva Aspasor con la ayuda de Ainitze Laskurain, interprete de lengua de signos, quienes nos han hablado sobre la situación de las personas sordas o con discapacidad auditiva.
En Álava hay aproximadamente unas 1.500 personas sordas o con discapacidad auditiva. Lo que no quiere decir que todas ellas utilicen la lengua de signos, hay quienes se comunican con lengua de signos, quienes hacen uso de audífonos o los más oralistas. Pero estas asociaciones luchan porque todas y cada una de esas personas, tengan la libertad de elegir cómo comunicarse.
Para ello, Ritxar Pérez cree que hace falta mucha información para sensibilizar a la ciudadanía. Además, no ha habido tiempo de difundir la lengua de signos desde la oficialidad. No es una lengua universal. En el mundo hay muchísimas lenguas de signos y tiene variaciones dependiendo del lugar.
Carolina Otaola es madre sorda de una niña sorda de 4 años. Denuncia el poco conocimiento por parte de la sociedad y comenta que además de la lengua de signos, intenta comunicarse oralmente en ciertas situaciones, aunque hay en otras que necesita de una interprete.
Agradece que en la escuela su hija cuenta con una mediadora comunicativa y que esté aprendiendo la lengua de signos más otras dos lenguas: euskera y castellano. Pide para su hija la educación de calidad que ella no tuvo.
Además, hablan de las dificultades que han sufrido con la pandemia. Un golpe muy fuerte para las personas sordas o con dificultades auditivas ya que la mascarilla ha dificultado muchísimo la forma de comunicarse.